Los ejercicios físicos tienen muchos beneficios para nuestra salud en general, pero vamos a comenzar este artículo listando aquellos específicos para la ansiedad:
- Equilibra la producción de hormonas, entre ellas el cortisol, lo que además reduce el estrés
- Aumenta la energía en el día a día
- Mejora la calidad del sueño
- Reduce los niveles de preocupación
- Alivia los síntomas de otras condiciones mentales: depresión, insomnio, etc.
- Previene enfermedades
- Mejora tu autoconfianza
- Reduce procesos inflamatorios

"Ah, pero no tengo tiempo para hacer ejercicio"
¿Estás seguro? La mayoría de las investigaciones indican que practicar al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado ya es suficiente para notar una diferencia en la calidad del sueño esa misma noche. Así que no te preocupes, generalmente no son necesarios meses o años para obtener este beneficio.
"Ah, pero tengo una condición médica que me impide hacer ejercicio"
Actualmente existen diferentes tipos de ejercicios físicos que se adaptan a todas las edades y condiciones de una persona, además de aportar todos los beneficios que ya mencionamos aquí. Antes de tomar una decisión definitiva, habla con un profesional de la salud de tu confianza y analiza las posibilidades. Créeme, los beneficios que obtendrás física y mentalmente serán muy significativos durante este proceso.
¿Puedo hacer ejercicio a cualquier hora?
Puedes, pero ten cuidado con las actividades físicas muy cerca de la hora de dormir, ya que pueden afectar tu sueño. Esto no significa que necesariamente debas hacer ejercicio por la mañana. Hacer actividad en el período nocturno también es posible siempre que respetes algunas condiciones:
- El ejercicio aeróbico hace que el cuerpo libere endorfinas: estas sustancias químicas pueden crear un nivel de actividad en el cerebro que mantiene a algunas personas despiertas. En ese caso, la recomendación es ejercitarse al menos 1 a 2 horas antes de acostarse (o 4 horas si sueles quedarte muy agitado), dando tiempo para que bajen los niveles de endorfina y para que el "cerebro se calme".
- En cuanto al aumento de la temperatura corporal, esto depende del nivel de intensidad de la actividad física, pero la temperatura suele bajar después de 30 a 90 minutos. El descenso, de hecho, ayuda a conciliar el sueño.
¿Cuáles son los ejercicios más indicados para mí?
El mejor ejercicio es aquel que funciona para ti. Hay personas que se identificarán con entrenamientos de fuerza mientras que otras preferirán una clase de zumba, por ejemplo.
Lo que importa es que te mantengas en movimiento, haz experimentos e invierte en aquello que más se alinee con tu estilo de vida actual.
Y si prefieres comenzar despacio y dentro de la comodidad de tu casa, aquí van algunos consejos:
- Existen diversos canales en Youtube con entrenamientos rápidos para hacer en casa, hay para todos los gustos, edades y niveles de intensidad, pruébalos.
- Si vives en un lugar que tiene escaleras, estas pueden ser una gran aliada: sube y baja las escaleras hasta sentir que tu frecuencia cardíaca aumenta.
- Comienza con pequeñas caminatas, vale dar la vuelta al edificio o a la manzana de tu casa.
- Crea metas, pero sé realista. En lugar de "voy a ejercitarme más" comienza con "voy a ejercitarme por 10 minutos hoy".
- Recuerda que la persistencia es importante, pero que volver a empezar siempre es posible. Así que no necesitas culparte cuando no puedas ejercitarte.
Una vez que agarres el ritmo, vale la pena intentar ejercitarte por más tiempo, al fin y al cabo los beneficios solo se multiplican de acuerdo con la dedicación e intensidad de tu entrenamiento.
"Ah, pero no me gusta/me da pereza hacer ejercicio físico"
Esto es muy común debido a la falta de hábito que la mayoría de las personas tienen de no ejercitarse, pero piensa conmigo: ¿no hay días en que te da pereza preparar la cena? ¿O incluso ducharte con frío? No dejas de hacer esas actividades simplemente porque no quieres, ¿verdad?
Con el ejercicio físico es lo mismo.
Necesitas ejercitarte porque es bueno para tu salud y también es un acto de amor propio. Ve con pereza, con desgana y hasta con rabia, pero ve. Sin excusas.
¡Es hora de abandonar la pereza y #VamosAEntrenar!