No toda ansiedad es igual, identificar tu tipo es muy importante porque cuanto más conoces lo que sucede en tu mente, mayores son tus posibilidades de mantener el control sobre ello.

Veamos ahora los tipos de ansiedad y sus particularidades.
Agorafobia
Las personas que tienen agorafobia sienten miedo de ciertos lugares o situaciones que las hacen sentirse atrapadas, impotentes o avergonzadas. Estos sentimientos provocan ataques de pánico. Generalmente se desarrolla después de uno o más ataques de pánico en público, lo que hace que estas personas comiencen a evitar esos lugares y situaciones para prevenir nuevos ataques.
Se estima que en Brasil existen más de 150 mil casos por año.
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
Las personas con TAG experimentan una ansiedad/preocupación constante con actividades o eventos, incluso aquellos que son comunes o forman parte de su rutina. La preocupación es mayor de lo que debería ser dada la realidad de la situación y comúnmente se asocia con síntomas físicos, como dolores de cabeza, dolores de estómago, taquicardia y/o problemas para dormir.
Se estima que más de 2 millones de brasileños sufren este tipo de ansiedad.
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
El TOC es la experiencia continua de pensamientos y preocupaciones no deseados o intrusivos que causan ansiedad. Una persona puede saber que estos pensamientos son triviales, pero intentará aliviar su ansiedad realizando ciertos rituales o comportamientos repetidos. Esto puede incluir lavarse las manos, contar las cosas a su alrededor o verificar constantemente cosas como si la puerta de casa fue cerrada con llave antes de salir, por ejemplo.
Hay más de 150 mil casos por año en Brasil.
Trastorno de pánico
El trastorno de pánico causa ataques súbitos y repentinos de ansiedad o miedo aterradores, que alcanzan su pico en cuestión de minutos, esto es lo que llamamos un ataque de pánico. Aquellos que experimentan un ataque de pánico pueden sentir:
- Sensación de peligro inminente
- Falta de aire
- Dolor en el pecho
- Latidos cardíacos rápidos o irregulares que parecen palpitaciones
Los ataques de pánico pueden hacer que la persona se preocupe por que ocurran nuevamente o intente evitar situaciones en las que ocurrieron anteriormente, como sucede en la agorafobia.
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
El TEPT ocurre después de que una persona vive un evento muy traumático, como:
- Guerra
- Asalto
- Desastre natural
- Accidente
Los síntomas incluyen problemas para relajarse, sueños perturbadores o flashbacks del evento o de la situación traumática en cuestión. Las personas con TEPT también tienden a evitar cosas relacionadas con el trauma.
Mutismo selectivo
Este tipo de ansiedad es más común en niños de 3 a 6 años y se trata de una incapacidad continua de ese niño para hablar en situaciones o lugares específicos. Por ejemplo, puede negarse a hablar en la escuela, aunque pueda hablar en otras situaciones o lugares, como en casa. El mutismo selectivo puede interferir en la vida cotidiana y en las actividades, como la escuela, el trabajo y la vida social.
Trastorno de ansiedad por separación
Esta también es una condición infantil y está marcada por la ansiedad cuando un niño es separado de sus padres o cuidadores. La ansiedad por separación es una parte normal del desarrollo infantil y la mayoría de los niños la superan alrededor de los 18 meses. Sin embargo, en algunos niños este trastorno se presenta de forma más grave, interrumpiendo sus actividades diarias.
Fobias específicas
En este tipo de fobia la persona siente un miedo aterrador de algo muy específico, como un objeto, evento o situación que desencadena un ataque de pánico cuando la persona es expuesta a dicho disparador. Naturalmente, la persona hará todo lo posible para evitar esta exposición, veamos algunos ejemplos:
- Aracnofobia – Miedo a las arañas
- Claustrofobia – Miedo a los lugares pequeños, como un ascensor
- Astrafobia – Miedo a los truenos y relámpagos
- Demofobia – Miedo a las multitudes
- Acrofobia – Miedo a las alturas