Insomnio y ansiedad, ¿están relacionados?
Sí. Y es muy común que una condición acabe estimulando a la otra. ¿Vamos a entender cómo funciona esta relación?
Los problemas de salud mental como el insomnio y la ansiedad son el resultado de una serie de factores que se encuentran desequilibrados, y estos trastornos nunca fueron tan frecuentes en la población en general.
Un estudio realizado por Vigilantes do Sono, en 21 empresas y que reunió a 42 mil brasileños en todo el país, identificó que las personas con problemas de sueño tienen un 180% más de probabilidad de tener ansiedad y, en un programa realizado con el Grupo Fleury, las empresas percibieron que solo a través de la mejora del sueño fue posible mejorar en más del 50% los índices de ansiedad y depresión de sus colaboradores.
Pero para entender esta relación bidireccional, necesitamos comprender cada uno de estos trastornos individualmente.
La Ansiedad
Al contrario de lo que muchos imaginan, la ansiedad no es algo del todo malo. Es un proceso natural en nuestro cuerpo y nos ayudó mucho, allá en los tiempos de las cavernas, a lidiar con los peligros que en aquella época amenazaban nuestra vida. Está relacionada con nuestro instinto de supervivencia y es responsable de preparar el cuerpo para enfrentar una lucha o huir de la situación y, para ello, los músculos se tensan, el corazón late más rápido y las hormonas inundan nuestro cerebro.
Con la evolución del ser humano las preocupaciones cambiaron, ya no necesitamos cazar para alimentarnos, por ejemplo, basta ir al supermercado o pedir un delivery. Aun así, este mecanismo es importante para nuestra vida, de él proviene la preocupación de prepararse para un evento importante, como la llegada de un hijo, por ejemplo.
El problema ocurre cuando esa preocupación se convierte en una constante en la vida de una persona y hace que tenga miedo de salir de casa o piense que algo malo va a suceder en cualquier momento, generando un sufrimiento excesivo e interfiriendo en su rutina.
El trastorno de ansiedad generalizada es considerado el mal del siglo, afectando a cerca de 18,6 millones de brasileños actualmente, y puede ser paralizante para muchas personas, haciendo que las intervenciones sean necesarias para retomar el control de su propia vida.
El Insomnio
Cuando se trata de insomnio, la preocupación excesiva también puede ocurrir, pero con una intensidad mayor a la hora de dormir. La persona puede tener dificultad para conciliar el sueño, despertarse mucho durante la noche o despertar antes del horario previsto debido a su preocupación con los problemas del día a día.
El insomnio, sin embargo, no se trata solo de un exceso de preocupación o estrés, existen diferentes factores que pueden desencadenar un sueño de baja calidad, principalmente aquellas condiciones médicas que provocan falta de aire, como la apnea, dolor, perturbación gastrointestinal, entre otras.
Es necesario estar atento a los síntomas y buscar ayuda profesional si percibe que se intensifican con el paso del tiempo o simplemente permanecen, formando parte de su rutina.
Los síntomas más comunes del insomnio son:
- Cansancio durante el día y/o baja energía para realizar actividades cotidianas
- Falta de atención, concentración y/o memoria
- Alteraciones del estado de ánimo (mayor irritabilidad, por ejemplo)
- Dificultad para conciliar el sueño
- Despertares nocturnos
- Despertar antes de lo previsto
El insomnio puede además caracterizarse de diferentes formas, consulta nuestro artículo sobre los tipos de insomnio y conoce más.
¿Cuándo debo buscar ayuda?
Tanto para quienes sospechan de un cuadro de ansiedad o de insomnio, la búsqueda de ayuda debe hacerse cuando los síntomas comienzan a afectar la vida de la persona, causando perjuicios en sus relaciones personales y/o profesionales.
Recuerda que lo normal es sentirse bien y puedes, y debes, buscar ayuda siempre que sientas la necesidad.
Aquí en Vigilantes do Sono utilizamos la Terapia Cognitivo Conductual para el insomnio, que posee técnicas importantes que actúan de forma directa en la preocupación excesiva, como vimos es común también en la ansiedad. Si deseas conocer nuestro programa, haz clic en el botón de abajo.